PSOE YEBES

  • Aumentar fuente
  • Fuente predeterminada
  • Disminuir fuente
Home Comunicados/cartas La naturaleza del escorpión

La naturaleza del escorpión

E-mail Imprimir PDF

 
 LA NATURALEZA DEL ESCORPIÓN

 

Tras una prolongada desaparición de la escena política, el Partido Popular de Yebes ha vuelto a hacer acto de presencia por boca de su portavoz Manuel Vioque. Con los modos y artimañas que acostumbra, que no son otros que el desprecio y la indecencia. Cual elefante en cacharrería.

Nos lo han escuchado decir mil veces. En la confrontación política hay determinadas líneas que bajo ningún concepto deben rebasarse. Una de esas rayas infranqueables es la figura del vecino, al que no se le debe perder nunca el respeto. Tenga o no razón, esté o no equivocado, jamás debe usarse como arma en la lid política y, sean cuales sean las circunstancias, convertirlo en blanco de las críticas furibundas del político de turno. Es una práctica insana e inmoral.

Pues eso es ni más ni menos lo que ha hecho el PP de Yebes por obra y gracia del sr. Vioque: mentar a una respetable vecina con familia, nombre y apellidos, con el ruin propósito de poner en solfa la gestión del Gobierno municipal.

Una miserable estrategia que no es la primera vez que sale a colación por estos pagos. Refresquemos un poco la memoria. Fue en la anterior legislatura cuando el entonces teniente de alcalde, del PP para más inri, hizo gala de su verborrea para poner de vuelta y media a un vecino cuyo único pecado fue criticar la postura del Ayuntamiento para con el colegio ‘Luz de Yebes’. Le llamó poco menos que muerto de hambre y que lo que estaba haciendo era solo buscarse los garbanzos. Al fin y a la postre, el hombre era parte implicada en la situación del colegio, que incluso estaba sufriendo en sus carnes.

Y aún hay un episodio más reciente. Tras los insultos y amenazas de muerte contra el alcalde y teniente de alcalde con los que Yebes se despertó hace poco más de un año, reproducidos en las inmaculadas paredes del pueblo, al Partido Popular le faltaron agallas para condenar sin paliativos la acción de aquellos grafiteros indeseables.

Y ahora salen con estas. Haciendo un uso despreciable de una información previamente adulterada por alguna mente retorcida. En el cenagal en el que el PP ha convertido la política municipal han metido a una vecina que, de la noche a la mañana, se ha visto salpicada sin comerlo ni beberlo, tal y como ella se ha encargado de aclarar, en un asunto que es un mero error administrativo. Podría tratarse de una bravuconada más del señor Vioque. Si no fuera porque estaba al corriente de la génesis, desarrollo y resolución del asunto, del que se dio cuenta con pelos y señales en el Pleno.

Se trata pues de una maniobra premeditada y con mala fe. A sabiendas y con toda la intencionalidad del mundo. A conciencia y sin importar el daño que se pudiera ocasionar a una vecina cuyo yerro había sido percibir una exigua remuneración a cambio de prestar un servicio a nuestra comunidad. Por cierto, muy alabado por las madres y padres y que hizo las delicias de los participantes. De aportar su grano de arena con una actividad creativa y entretenida para la que está perfectamente cualificada. Los talleres que supervisó fueron un rotundo éxito, fruto sin duda de su buen hacer y experiencia, que se pusieron en marcha por expresa petición de los vecinos.

Una de las consecuencias que puede acarrear la salida de pata de banco del señor Vioque es la posible suspensión de esos talleres, que iban a tener continuidad a partir de mediados de este mes y durante todo el curso escolar. Tal y como manifiesta en su escrito, la afectada ha decidido plantearse seriamente su colaboración debido al daño irreparable que se le ha ocasionado. No estaría de más que el Partido Popular de Yebes utilizase los mismos medios que ha empleado para echarse al monte, en pedir disculpas públicas a la vecina mancillada. Aunque ese no es el estilo de estos, que hacen santo y seña del ‘calumnia que algo queda’.

Pero resulta que la treta orquestada por el PP tiene otro trasfondo sin desperdicio que describe con meridiana claridad la manera de hacer política de esta tropa. Si tan convencidos están de que su versión de los hechos es la que vale y en verdad pueden ser constitutivos de delito, ¿a qué esperan para acudir al Juzgado de Guardia más cercano? Pero no. Ellos son de los de tirar la piedra y esconder la mano. De amagar con la amenaza y esperar a que escampe. Hasta que el daño termine haciendo callo. Pero aquí han pinchado en hueso duro. En Yebes y Valdeluz se han ganado a pulso el nulo predicamento que tienen entre la ciudadanía.

El control y fiscalización de la acción de gobierno es uno de los cometidos de la oposición. Es lo que marcan los cánones. Claro que para eso es necesario dedicar tiempo y ganas. Y ni una cosa ni la otra le sobran a los Vioque y compañía. Es mejor recurrir a la prensa, esparcir la basura para que huela y esperar tranquilamente en el sofá a que dé los frutos apetecidos.

Y no es de ahora. Como si fuera ayer nos viene a la memoria uno de los primeros Plenos de este mandato en el que se les recriminó que emplearan de forma reiterada la ladina máxima que la historia atribuye a Goebbels, ministro nazi de propaganda, de que ‘una mentira mil veces repetida se convierte en verdad’. Comportamiento este que practican hasta la saciedad y que incluso les recriminan los propios vecinos en los foros sociales. Ese sentir fue resumido de forma brillante por un usuario hace pocos días: ‘todas las afirmaciones que haga el señor Vioque en nombre del Partido Popular solo pueden ser tomadas como ciertas mediante un profundo acto de fe’. Y añadimos de nuestra cosecha: ‘pues nada de lo afirmado se basa en hechos ciertos y probados, sino en la inquietante y desesperada necesidad que tiene el PP de Yebes de agarrarse a un clavo ardiendo con tal de echar por tierra los logros conseguidos en estos tres años”. Por nosotros, pueden tirarse otros seis meses en el ostracismo. No les echa de menos ni el Tato. 

 

 

Última actualización el Miércoles, 10 de Septiembre de 2014 09:57  
Banner
Banner